Lo que nadie me contó sobre… El postparto

No he tenido muchos referentes cercanos de familiares o amigas embarazadas como para que me contaran sus experiencias; exceptuando a mi madre y mi suegra. En general, se habla mucho del embarazo y el parto; pero más allá de ese punto, sólo sabía que me esperaban largas noches sin dormir y poco más. Ahora, diez meses después, y con el trauma de aquellas primeras semanas superado, creo que me hubiera gustado que alguien me avisara de lo que se me venía encima. Ya sé que cada parto y cada postparto son diferentes, pero tenía que haberme preparado mentalmente para lo que se me avecinaba.

El parto de Bichillo fue largo (supongo que como la mayoría de las primíparas) y “completito” con maniobra de kristeller, ventosa y episiotomía incluidas. Tras dar a luz piensas que lo peor ya a pasado, miras embelesada a tu retoño y todo parece envuelto en un halo resplandeciente de amor y felicidad… o al menos eso creía que iba a suceder cuando veía en la tele a la famosa de turno en la puerta del hospital con su bebé en brazos, maquillada, peinada y luciendo una sonrisa perfecta como si no hubiera pasado nada. Pero descubrí que mi  realidad distaba mucho de aquella imagen idílica de portada de revista del corazón,  y me encontré tirada en la cama del hospital dolorida y con una anemia de caballo (me dejaron la vía puesta por si tenían que hacerme una transfusión de sangre, aunque al final no fue necesario). En la habitación había un goteo constante de enfermeras, matronas, ginecólogos y estudiantes de medicina (es lo que tiene dar a luz en un hospital universitario…). Por no hablar de las visitas (que gracias a mi pareja, conseguimos reducir las visitas a los abuelos y tíos bichillo) que se pasaban todo el día allí metidos sin dejarme descansar (recuerdo haber estado casi 48 horas sin dormir).

Dos días después, salimos del hospital (al paso de la tortuga… pero salimos). A parte de las grietas en el pecho, el cansancio continuo y las dificultades al sentarme todo parecía ir bien. La salida del hospital fue un viernes y el domingo empecé a sentir mucho más dolor en los puntos de la episiotomía, aguanté hasta la madrugada cuando, entre lágrimas, le dije a mi pareja que me llevara a urgencias porque no soportaba el dolor. No quiero ni recordar el camino al hospital en coche teniendo en cuenta que no podía sentarme… Tras esperar más de una hora a que la ginecóloga de guardia saliera de quirófano, me atendieron. Diagnóstico: Se había soltado un punto de la episiotomía y además había algo de infección, tomaron unas muestras para hacer un cultivo y ala!!! para casa. Yo pensé que me darían algún calmante fuerte y un antibiótico, pero me equivoqué, me dijeron que me tomara paracetamol o ibuprofeno (en casa ya me había tomado no un ibuprofeno, sino dos) y que en la revisión con la matrona me valorara ella… Total, que me fui exactamente igual que como había llegado. Por suerte, pude adelantar al día siguiente la cita con mi matrona (porque en un principio la tenía programada para el jueves). Y el diagnóstico fue todavía peor que en el hospital la noche anterior, se me habían soltado otros dos puntos. Es decir que tenía una herida abierta de tres puntos y además estaba infectada… Me mandó hacer tres curas al día: 1º lavar la zona con Epixelle, 2º aplicar con unas gasas Rosalgin diluido en agua y 3º aplicar Blastoestimulina en pomada. En tres días el dolor había desaparecido y en poco más de una semana la infección había remitido (aunque la herida tardó bastante más en cerrarse).

Debido al parto tan largo y al uso de ventosa, mi suelo pélvico quedó muy debilitado y me ha costado mucho tiempo volver a tenerlo un poco “en forma”. Hay que ser muy constantes con los ejercicios de kegel y los hipopresivos también han ayudado mucho.

El primer mes postparto fue tan duro, que me planteé seriamente no tener más hijos. Ahora con la perspectiva que da el tiempo, supongo que podría tener otro bichillo o bichillla, aunque haría algunas cosas de otra manera:

  • Si volvieran a darme palpitaciones o taquicardias durante el embarazo, acudiría al médico inmediatamente porque probablemente volvería a ser por falta de hierro. En el embarazo de Bichillo tardé mucho en ir al médico y cuando comencé a tomar suplementos de hierro estaba a punto de dar a luz.
  • Si me volvieran a practicar una episiotomía, utilizaría Epixelle para lavar la herida desde el principio (reseca bastante la zona, pero a mí me dio muy buen resultado), me aplicaría blastoestimulina en pomada para acelerar la cicatrización (aunque si no hay infección no sería necesario) y los puntos los dejaría mucho más tiempo al aire para que secaran mejor.
  • Y empezaría con los ejercicios de kegel en cuanto pudiera (cuanto antes empieces tras el parto, mejor). Yo tenía la zona tan dolorida, que tardé bastante en poder hacerlos.

Espero que con mi relato no haya asustado a ninguna futura mamá, que no era esa mi intención. Sólo cuento mi experiencia, por si de alguna manera os puedo ayudar.

Un besito!!!

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9 comentarios en “Lo que nadie me contó sobre… El postparto

  1. Pingback: Diástasis abdominal y segundo embarazo | Soy madre... y ahora qué?

  2. Vaya parto y postparto mas completito. Me alegro que al final todo saliera bien.
    Yo fui afortunada y me fue todo muy bien y si no hubiera sido por las visitas a la salida del hospi hasta para foto hubiera estado y eso que vinieron las justas!!!
    Ahora a disfrutar de Bichillo a tope!!!

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  3. Veo que escribiste tu postparto, yo también lo pensé, sin duda fue peor que el parto. Además mi hija estuvo ingresada durante 5 días, yo salí al 3ro. Entre eso y los síntomas del postparto fue una bendición no caer en depresión. Me alegro de que seamos tan fuertes 🙂

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  4. Con la Mayor me pasó lo mismo que a ti: un parto larguísimo que acabó en ventosa y en una episotomía de aúpa (7 puntos externos y ni se sabe cuántos internos). Mi postparto fue también muy malo, con mucho dolor sobre todo los primeros 10 días, una anemia de cabello por la hemorragia que me provocó el gine al cortar para la episotomía y un estado anímico que rozaba el baby blue. Sin embargo, con la pequeña todo ha sido distinto: parto exprés, pero exprés de verdad (el primero duró día y medio, el segundo no llegó a cuatro horas!) y un postparto del que ni me enteré. Así que las malas experiencias no te desanimen a repetir!!

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  5. Uff yo también lo pase realmente mal con los puntos, tuve un desgarro importante y por fuera tres puntos pero por dentro literalmente la matrona me dijo tienes tanto que no se decirte, y estuve un mes con dolor y sin poder sentarme, pero lo peor a mi no me dijeron que podía tomar parecetamol para el dolor, como estaba tan dolorida mi médico de cabecera me lo dije y estuve una semana sin nada.
    Pero a pesar de todo me gustaría tener más hijos mi sueño son 3!! Ja ja a ver como van las cosas.
    Besitos guapa.

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