Diástasis, esa gran desconocida

Lo primero que quiero comentar es que durante mi embarazo lucí un barrigón tremendo (parecía que estaba embarazada de gemelos). De hecho Bichillo nació con 4 kg. y 52,5 cm., vamos… un niño enorme teniendo en cuenta que yo mido 1,60 m.

Dejando a un lado los problemas de la episiotomía (que ya contaré en otro post), tras la primera revisión con la matrona, yo ya intuía que algo no estaba del todo bien en mi abdomen. Y de hecho me lo confirmó una fisioterapeuta un mes y medio después de dar a luz; el diagnóstico: hernia umbilical y diástasis de rectos de más de cuatro dedos (podía introducir el puño en la separación existente entre los músculos rectos abdominales; daba bastante grima, la verdad). Hasta ese momento nunca había oído hablar de la diástasis, ya que en las clases de preparación al parto sólo nos hablaron del suelo pélvico y los ejercicios de Kegel para fortalecerlo. En mi opinión la diástasis de rectos es una gran desconocida a la que hay que darle la importancia que merece en las clases de preparto y postparto.

Para las que no estéis familiarizadas con el término, os contaré lo que es la diástasis de rectos: Es una separación de los músculos rectos abdominales por la linea alba. Tras el parto, lo habitual es que dicha separación se cierre de forma espontanea, pero no siempre es así. Da a la barriga un aspecto abultado y fofo (como si estuvieras embarazada de cuatro o cinco meses). Al no tener tono muscular en el abdomen, se sufren dolores de espalda, malas digestiones y gases.

diastasis

La matrona, la fisioterapeuta y la ginecóloga me recomendaron hacer abdominales hipopresivos para ayudar a cerrar la diástasis. Hay que ser constante y realizar los ejercicios varias veces por semana (yo voy a un centro de fisioterapia dos veces por semana y hacemos sesiones de 30 minutos cada día). El resultado más inmediato (a las dos o tres semanas) es una mejoría del dolor de espalda. Yo llevo realizando estos ejercicios desde hace 16 semanas y la he conseguido reducir a dos dedos. Sé que todavía tengo que trabajar mucho, pero los buenos resultados obtenidos hasta ahora me dan fuerza para seguir.

Mi consejo, si sospecháis que podéis tener diástasis de rectos, consultad con un profesional para que os haga una valoración y dejaos aconsejar. Ánimo!

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6 comentarios en “Diástasis, esa gran desconocida

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  5. Gracias por tu post! Yo tengo 2 semanas y media después del parto y primero empezaré con ejercicios para perineo en casa para después hacer los ejercicios para abdominales y hacer que el espacio se reduzca. Saludos!

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