El colecho

Cuando llegué a la consulta de mi matrona tras descubrir que estaba embarazada tuve un milisegundo de arrepentimiento con el tema maternidad, hasta entonces no había mostrado apenas síntomas de embarazo pero tras el interrogatorio al que me sometió en menos de un minuto, empecé a sentir un nudo en el estómago, nauseas, mareos… y pensé ¿en dónde me he metido?

-“¿Vas a darle el pecho?”, “¿vas a portearlo?”, “¿dónde va a dormir el bebé?”, “¿sabes que los beneficios del colecho?”…

Tengo un vago recuerdo de mi cara de incredulidad y mi voz temblorosa respondiendo a cada pregunta:

-“Supongo que sí”, “¿porteo? ¿es lo de llevarlo colgado (como los hippies)?”, “¿dormir? pues en su cuna supongo…”, “¿C-O-L-E-C-H-O? ¿eh…? ¿pero qué coños es eso?”…

Hasta aquel momento, no me había interesado por ningún tema relacionado con la maternidad. Mi lema en aquél momento era: “Ya iremos viendo…”, pero al salir de la consulta me entró tal angustia pensando que no tenía ni idea de en dónde me había metido que casi me echo a llorar (supongo que tener las hormonas revueltas tampoco ayudó mucho).  Así que me puse manos a la obra y empecé a investigar sobre el porteo, el colecho, la lactancia materna… Y poco a poco fui teniendo una idea más o menos clara de lo que quería hacer cuando Bichillo naciera.

colecho

El tema del colecho fue el que menos nos preocupó, estaba todo pensado: Bichillo iba a dormir en la cuna que le estaba construyendo su abuelo y que pondríamos en nuestra habitación para tenerlo más vigilado y para mi comodidad al darle el pecho durante la noche. Pero si algo he aprendido en todo este tiempo sobre hacer planes es que nunca salen como uno espera y al final hay que ir improvisando sobre la marcha.


Desde el primer día, no hubo manera de meterle en la cuna, era como si el colchón estuviera hecho de chinchetas. Lo que nos funcionó al principio bastante bien fue meter el saco del capazo en la cuna y ahí conseguíamos que durmiera un poco mejor. Prácticamente me pasaba la noche en vela dándole el pecho e intentando que durmiera en su cuna porque en cuanto notaba el roce del colchón empezaba a llorar y había que empezar de nuevo. Así pasé los primeros cinco meses, mi rutina nocturna consistía en levantarme cual zombi coger a bichillo en brazos, sentarme en la cama, darle el pecho, quedarme dormida con él en brazos, abrir los ojos y volver a dejarle en la cuna con mucho cuidado para que no despertara. Así unas cinco veces durante la noche.

Una noche en la que estaba especialmente cansada, decidí meterle conmigo en la cama y darle el pecho acostada. Cada vez que bichillo se despertaba, iba en busca de la tetilla, yo le colocaba bien y vuelta a dormir los dos. Al principio, esto sólo lo hacía cuando estaba agotada, pero poco a poco se fue haciendo más frecuente hasta el día de hoy en el que bichillo tiene 10 meses y prácticamente todos los días empezamos y terminamos la noche los tres en la cama.

A ver… no  os voy a decir que para nosotros sea la situación ideal,  pero es la manera que hemos encontrado de momento de poder descansar “medianamente bien”. Yo no estoy ni a favor ni en contra del colecho, creo que cada pareja tiene que encontrar la fórmula que mejor le funcione. Cuando la gente se entera que dormimos juntos, recibimos un montón de críticas, casi todas negativas dicho sea de paso.

Tenemos unos amigos que fueron padres poco antes que nosotros y su niña desde los tres meses ya dormía toda la noche de un tirón en su cuna, que envidia cochina…. El nuestro sin embargo, no tiene pinta que en un futuro cercano vaya a dormir de seguido muchas horas o en su cuna 😦 Así que de momento así nos apañamos y aunque hay noches en las que bichillo rueda por toda la cama y nos da patadas (sobre todo a su padre XD ) No cambiaría nada porque llegará un día en el que duerma él solito y eche de menos estos momentos.

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5 comentarios en “El colecho

  1. Pingback: Los peores consejos que he recibido como primeriza | Soy madre... y ahora qué?

  2. Jajajajaa, me encanto tu post, me recuerda mucho al proceso que yo pasado, mi peque tiene ahora 8 meses, duerme en su cuna de colecho hasta que nosotros nos acostamos, y en cuanto nos huele llora hasta que acaba en la cama con nosotros. El colecho es la única forma que he encontrado de medio descansar entre tantos despertares nocturnos. No estas sola!.

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    • Me alegro de que te gustara 😉 estamos pensando en diferentes estrategias para que Bichillo empiece a dormir él solo en su cuna, porque a veces con lo que se mueve es imposible pegar ojo. Si me funciona algo, os lo cuento!

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  3. Estoy viendo mi futuro… mi peque tiene ahora mismo 4 meses (hoy es su cumplemeses) y todo lo que has contado clavadito a lo que hace Pistolero. Es más ya lleva 3 noches durmiendo con nosotros y eso que el tiene cuna de colecho, pero lo que dices tu tiene pinchos. Cuando se lo diga a mi marido le da un mal. Se traslada o a la cuna o al sofa jajajajaja

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    • Jajaja… otro día os cuento la logística de nuestras noches (en vela), depende de el día empezamos la noche en la cama 3 y acabamos siendo 2, otras veces empezamos 2 y acabamos siendo 3… nos movemos más que las fichas de parchís.

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