Diario de mi diástasis (VI): Ponte en mi piel

Los que habéis echado un vistazo (aunque sea por encima) al blog ya sabéis que he escrito mucho sobre la diástasis abdominal. La separación de los rectos abdominales, es un problema estético y funcional que descubrí por casualidad tras mi primer parto y que arrastro desde entonces (y que probablemente me acompañará el resto de mi vida). En estos tres años he aprendido mucho y he conocido muchas mujeres (gracias al grupo de Facebook: “Luchando Contra la Diástasis) que como yo, sufren sus secuelas (físicas y emocionales).

Las dolencias derivadas de la diástasis son problemas de salud y por tanto requieren de atención sanitaria (fisioterapia o cirugía). Hoy por hoy, los tratamientos con fisioterapeutas especializados los tenemos que costear nosotras. Si el problema no se resuelve con rehabilitación y la cirugía es la única solución, ve preparando la cartera porque la operación cuesta de media 6000€.

Desde el grupo de Facebook nos hemos preguntado muchas veces porqué en las clases de preparación al parto o en la consulta de la matrona nunca nos han hablado de la diástasis, de sus consecuencias y su recuperación. Por qué al acudir al médico solicitando un diagnóstico, somos ninguneadas y le restan importancia alegando que únicamente es un problema estético. Los programas de recuperación (tanto del suelo pélvico como de la diástasis, que son dos problemas que van de la mano) son largos y muy costosos. Además, realizar ejercicio específico para fortalecer la zona (hipopresivos, pilates…) no asegura en muchos casos, volver a tener un vientre plano.

Si además tienes, como yo, un problema de flaccidez y exceso de piel… solo te quedan dos opciones: O pasar de los cánones estéticos impuestos por la sociedad, aceptarte y quererte tal cual eres te has quedado… o si tu economía lo permite, quitarte los complejos a golpe de talonario y bisturí (la operación no está financiada por el sistema público de salud porque como os he dicho antes, lo consideran un problema meramente estético).

Las que sufrimos diástasis conocemos de primera mano las consecuencias: Malas digestiones, inflamación del abdomen, gases, estreñimiento, dolor de espalda, disfunciones del suelo pélvico como incontinencia urinaria o incluso prolapsos. Y cuando alguien nos dice que se trata solo de un problema estético nos duele (y no solo físicamente).

Ya se que me repito, pero me parece importante destacar que la diástasis es un problema de salud: salud física, pero también salud mental. A muchas, el embarazo nos deja “huellas” más o menos evidentes como estrías, flaccidez, kilos de más… Mirarse cada día en el espejo y odiar la imagen que te devuelve es algo que no le deseo nadie.

La diástasis abdominal es una afección mayoritariamente femenina y el embarazo es la causa principal. Entre las casi 2000 mujeres que formamos el grupo Luchando Contra la Diástasis, el sentimiento de impotencia es generalizado. Si se tratara de una dolencia que también afectara en el mismo porcentaje a hombres, probablemente se daría más información para su prevención y tratamiento. Pero no, generalmente descubres que tienes diástasis porque tiempo después del parto notas que algo no va bien, investigas en Internet y descubres a otras personas que como a ti, nadie las ha advertido que eso podría pasar. Finalmente le pones nombre a lo que te pasa… pero eso sólo es el principio.

A veces me pregunto… si la diástasis abdominal afectara exclusivamente a los hombres ¿Sucedería lo mismo? ¿Desde la consulta del médico/cirujano también les mandarían a casa con viento fresco porque se trata de un problema meramente estético? ¿Les insinuarían que están demasiado preocupados por su apariencia física y que lo que quieren es una abdominoplastia gratis? ¿Pensarían que exageran los síntomas y que además éstos no están relacionados con la diástasis? Pero eso nunca lo sabremos…

Muchas de nosotras fantaseamos con que este tema traspase algún día los muros de nuestro pequeño gran grupo de Facebook y consigamos que se informe sobre la diástasis en las consultas de las matronas u obstetras y que la sanidad pública cubra al menos la fisioterapia. Pero sobre todo queremos que la diástasis se considere un problema de salud.

Si crees que exagero, si no me entiendes, es porque todavía no te has puesto en mi piel.

Diástasis después de dos embarazos

No, no estaba embarazada de gemelos (aunque lo pareciera)

Este es mi abdomen después de dos embarazos. No está plano ni mucho menos, me ha quedado como recuerdo piel sobrante (gracias a la “calidad” de la cámara y a la luz, en la foto aparenta tener mejor aspecto del que realmente tiene), hernia umbilical y una diástasis de tres dedos por encima y por debajo del ombligo (aunque esto último espero poder mejorarlo poco a poco con ejercicio).

Sólo tenemos un cuerpo y tenemos que vivir en él el resto de nuestra vida. No pretendemos convertirnos en modelos de pasarela, queremos volver a sentirnos cómodas en nuestra propia piel. 

 

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4 comentarios en “Diario de mi diástasis (VI): Ponte en mi piel

  1. Hola Gabriela:

    Es la primera vez que leo y este ha sido el único Post que he leído. Tampoco es habitual que deje comentarios. Pero me siento por un lado agradecida porque des luz a un problema como la diastasis y lo que puede afectar a la calidad de vida de una mujer. Pero por otro lado, me siento avergonzada por lo que escribes. Si ,muy avergonzada, porque yo soy Matrona. Y porque yo, me he creido que por hablar del masaje perineal y del suelo pélvico, estaba dando una buena educación maternal. Y ahora te leo… y bajo la mirada. Porque tienes razón. Sinceramente, en mi caso, y me duele reconocerlo, ha sido por ignorancia. Se que la justificación suena todavía peor, pero es la realidad. Es verdad que es un tema ni que se estudie en la residencia, ni que se hable en congresos, ni que las mujeres consulten después del parto. Pero también es verdad, que hoy en día con internet, el que no sabe de algo, es porque no quiere. Y se supone que presumimos de estar en continúa formación.
    A ver, no es que no sepa lo que es o no haya hablado nunca de la diastasis, eso no. Pero no como debería hacerlo, ni con la importancia que merece.
    Con lo que por mi parte Gabriela, te pido perdón y a la vez te doy las gracias. Las gracias porque gracias ti voy a ser un poco mejor Matrona. Porque gracias a ti me voy a esforzar por dar visibilidad a este problema, a intentar prevenirlo y a tratar de dar soluciones, a que todas las matronas hablemos en las clases de educación maternal sobre ello, a que se hable en los congresos, a que preguntemos a todas las nujeres después del parto por ello y a ayudarlas a buscar soluciones.
    Me voy a unir a vuestro grupo de Facebook (si me lo permitís) para teneros cerca, aprender de vosotras y aportar lo que pueda. Me voy a poner a estudiar sobre el tema y hacérselo llegar a las Asociaciones de Matronas para que me ayuden a divulgarlo y a concienciar al personal sanitario. Voy a escribir sobre ello en el blog que estoy empezando a crear sobre la Salud sexual y reproductiva de la mujer. Ahora estoy en un periodo de cambio porque he dejado mi plaza del Centro de Salud en Madrid y me he ido a vivir. Tarifa con mis tres niños. Y aquí las cosas son distintas. Pero lo voy hacer.
    También te digo, que los cambios son muy muy lentos.
    No me enrollo más, solo decirte que me has hecho ponerme en tu piel.

    Un fuerte abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    • Hola Leticia,
      No tienes de qué avergonzarte, si no fuera por la formación contínua de tantos y tantos profesionales de la salud y el interés en mejorar la calidad de vida de sus pacientes, seguiríamos pensando que usar Tena Ladies es lo normal y que los escapes son algo inevitable con la edad. Ójala a mi madre le hubieran hablado del masaje perineal y el suelo pélvico… Yo me siento afortunada de que mi matrona me hablara ya hace años de los hipopresivos, el transverso y eso de “meter ombligo”.
      Supongo que dentro de unos años, el interés y el trabajo de matronas como tú harán visible el problema de la diástasis y a muchas futuras mamás ya no las pillará por sorpresa y se mejorará mucho la calidad de vida de las puérperas.
      Te esperamos en el grupo de Facebook y serás bienvenida si decides unirte a nosotras.
      Un abrazo enorme.
      (por cierto, mi nombre es Laura 😊)

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