Hablemos de… El negocio de los Vlogs familiares

Soy una gran consumidora de YouTube, lo reconozco, aunque parece que la tendencia actual es ver series en Netflix o plataformas similares. Me gusta el entretenimiento fácil y sobre todo… rápido, hoy por hoy no tengo tiempo para sentarme a ver un capítulo completo de ninguna serie 😦 así que cuando tengo unos minutillos libres a veces me pongo YouTube.

Durante una época estuve enganchadísima a algunos canales de belleza, y cuando me quedé embarazada me pasé a canales relacionados con la maternidad. Estos últimos siguen siendo hoy por hoy mis favoritos junto con los que hablan del método Konmari y el minimalismo (de eso os hablaré otro día). Aunque con el paso del tiempo estoy viendo cierta evolución que no me acaba de gustar.

Como os contaba, durante mi primer embarazo allá por el 2014, veía un montón de vídeos de maternidad: Síntomas y evolución del embarazo, storytelling sobre partos, qué llevar en la maleta para el hospital, experiencias con la lactancia, cómo hacer nudos con el fular…

Empecé como muchas viendo a Verdeliss y sus vídeos sobre la evolución de su cuarto embarazo. Hacía que pareciera fácil ser madre de familia numerosa: Niños educados que no rechistan cuando les plantan un plato de verdura o pescado delante de los morros, casa impoluta, con tiempo para maquillarse todas las mañanas, grabar y editar vídeos… vamos, alucinante. Reconozco que viendo sus vídeos yo me venía arriba y pensaba “si ella puede con cuatro… yo con uno lo voy a tener chupado…” (que ingenua era por aquella época). Ahora Verdeliss, con más de un millón de suscriptores, es el canal de “maternidad” más famoso en España. Pero a mi parecer, sus vídeos han perdido la frescura que tenían al principio. El 99% Son vlogs en los que hacen publicidad muy descarada de diferentes productos (aunque entiendo que hacen lo que les reporta mayor beneficio económico).

Hay una infinidad de canales que han convertido su vida familiar, en su negocio. Cada Youtuber le imprime su propia personalidad al canal pero hay algo que todos tienen en común… la fórmula más utilizada es la del vlog, es una forma “cómoda” de crear contenido. En los vlogs, se graban diferentes momentos del día a día y luego se editan en un sólo vídeo cuya duración varía entre los 10 y 30 minutos aproximadamente. Y digo que es algo cómodo porque no requiere pararse a pensar en un tema que tratar, ni hacer un guión ni nada… solo coger la cámara, grabar y narrar lo que vas haciendo, así pueden subir mayor cantidad de vídeos invirtiendo menor cantidad de tiempo. Nos encontramos así, una cantidad ingente de canales clónicos que a mi parecer no aportan nada novedoso ni interesante. Los primeros vlogs que vi me hacían hasta gracia… ver la rutina diaria de una familia, era como otra versión de Gran Hermano pero sin nominaciones. Y los niños son tan ricos… y hacen tantas monerías… e inspiran tanta ternura…

Pero entonces algo comenzó a chirriar en mi cabeza…

¿Hace falta sacar a los niños en YouTube?
¿Alguien les ha preguntado si quieren salir? Aunque eso da igual porque muchos ni siquiera saben hablar todavía…
Si los niños forman parte del contenido que genera dinero… ¿Qué parte de los ingresos va a parar a ellos?

Y por eso dejé de ver este tipo de vídeos.

Cada cual que haga con su vida lo que le parezca y si quiere compartirla en YouTube me parece estupendo, pero… ¿De verdad creéis que estos canales serían tan populares si eliminamos a los niños de la ecuación? ¿Realmente es necesaria esa sobreexposición de los menores para conseguir más seguidores, más likes, mayor monetización del canal, más contratos de publicidad…? A mí, que se justifiquen diciendo que se trata de un recuerdo gráfico de cómo eran sus vidas para cuando los niños crezcan… no me sirve.

Actualmente no existe una normativa específica en cuanto al uso de las imágenes de menores en YouTube y es legal que los padres compartan con el mundo las vivencias de su prole. Muchos niños que aparecen en YouTube (y también  en Instagram y Facebook) han nacido y crecido con una cámara enfocándolos cada día y les parece normal, incluso algunos de ellos tienen sus propios canales.

Yo me pregunto ¿qué opinarán al respecto cuando crezcan? Es posible que lo vean como un bonito recuerdo de su infancia. O es posible que no les guste el hecho de que sus padres, aquellos que tenían que salvaguardar su intimidad, se lucraran a costa de exponer parte de su vida. Es posible que en un futuro, YouTube ya no exista (como ha sucedido con otras redes sociales que en su momento también fueron muy populares) y no necesitemos preguntarnos nada porque esos vídeos habrán caído en el olvido…

Aunque no podemos culpar únicamente a los Youtubers, nosotros como consumidores tenemos tanta responsabilidad como ellos. Puede que sea hora de decir, me gustan tus vídeos pero no me interesan tus hijos, por favor no los saques en pantalla.

 

P.D.: Si te ha gustado el post, no olvides dar a “me gusta”comentar o compartir. Si eres nuev@ por aquí, suscríbete! y te mantendré informad@ de las novedades del blog. Y recuerda que también me encontrarás en Twitter y Facebook.

Anuncios

5 comentarios en “Hablemos de… El negocio de los Vlogs familiares

  1. Esta genial tu entrada y tu manera de ver este tipo de situación que en la actualidad ha creado tendencia, naturalmente las madres o padres en general tienen la responsabilidad de decernir que hacer con el tema de sus hijos, teniendo claro que el mundo virtual no es para nada seguro, en su momento tendrán que lidiar con los cuestionamientos de sus propios hijos y más aún con el comportamiento futuro de estos. A su vez si se llega también asociar algún comportamiento por parte de un fans poco respetable si de comentarios hablamos, hasta el acoso o utilizar el contenido de manera ilícita. En fin creo que hay mucha tela que cortar.

    Le gusta a 1 persona

    • Muchas gracias por tu comentario. Supongo que lo que hoy es tendencia, dejará de serlo en un futuro, pero mientras eso sucede cientos de canales utilizan la vida privada de sus hijos para hacer negocio.
      A veces me pregunto antes de publicar un post, si no estaré contando cosas demasiado íntimas de las que luego me pueda arrepentir y eso que en ningún sitio muestro mi rostro, ni siquiera he dicho nunca el nombre de mis hijos… si nosotros no los protegemos, quién lo va a hacer?

      Le gusta a 1 persona

  2. El otro día pensaba en algo similar, pero sobre una amiga que no para de poner fotos y vídeos de sus peques en instagram y facebook. En unos años puede que su hijo quiera tener anonimato digital y este lleno de vídeos de su vida…

    Le gusta a 1 persona

    • Personalmente, no me gusta compartir las fotos de mis hijos ni por Whatsapp… Amigas mías (que no son madres) comparten por whatsapp las fotos de sus sobrinos, no hay nada de malo en ello y yo en cuanto las veo las borro porque no me parece bien tenerlas… Pero no se… No hay mucho cuidado con lo que se comparte.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.