Y que tenga tus ojos

Hace ya mucho tiempo, en una calurosa tarde de verano sentados en una terraza, imaginábamos cómo serían nuestros hijos.

– Estoy segura que tendrán el pelo negro y serán muy blanquitos de piel.
– Espero que hereden tu sonrisa, aunque no tu sentido del humor.
– Muy gracioso… ¿Serán altos? Al menos 1,80 no?? Que yo soy pequeñita, pero tu altura tiene que compensar mi genética jajaja…
– ¿Sólo 1,80? Venga… ya puestos a pedir, que midan 2 metros.
– Eso, así les pediré que me alcancen las cosas que están en la zona alta de los armarios.
– ¿Tú crees que serán tranquilos?
– Mi madre dice que cuando yo era pequeña era buenísima, asi que si salen a mí… seguro que sí.
– Las madres siempre exageran. Yo quiero que tengan un poco de carácter como tú… o tal vez un poco menos.
– Oye, no te pases…
– Tendrán una mata de pelo envidiable.
– Eso seguro. Quiero que hereden tus hoyuelos.
– Y que tengan tus ojos.

Supongo que la conversación os sonará a muchos. Desde que decides tener hijos, mucho antes de que ese sueño se materialice, ya tienes una idea clara de cómo te gustaría que fueran… que hereden tus orejas, que no saquen la nariz de tu familia, que sean rubios como su abuelo y altos como tu primo, que sean inteligentes y trabajadores como su padre, que sean amables, un poco payasetes como tú y por supuesto que duerman toda la noche del tirón. Que bonito es soñar…

Y luego el bebé nace… y es P R E C I O S O, puede que no exactamente como te lo habías imaginado, pero da igual, no puedes parar de mirarlo e intentar recordar para siempre cada rasgo, cada gesto.

Y todos opinan…

– Es igualito a tí cuando eras pequeña…
– No no no, se parece a su padre sin duda…
– Pues yo creo que tiene un poco de ambos, los ojos de uno y la boca de otro.

Y pasan los meses, todavía no has conseguido dormir más de dos horas seguidas y piensas “vaya… creía que saldría dormilón como yo… No pasa nada, ya dormirá… algún día…”. Y sigue creciendo y tú sigues sin poder dormir.

Tu bebé se ha convertido en un niño con mucho carácter… como tú querías… o eso pensabas. Y comienzan las RABIETAS, que con año y medio te parecen horrorosas, pero que con dos años y medio si que son horrorosas (con tres y cuatro años dicen que pueden ser peores… madre mía…). Tu peque tiene personalidad propia, sabe lo que quiere y lo que no y te lo hace saber de una forma muy vehemente. Y en cada rabieta aguantas el chaparrón estoicamente acordándote de ese “carácter” tuyo y en cómo lo aguantaban tus pobres progenitores.

Y te das cuenta que es muy bonito imaginar cómo tus hijos podrían tener lo mejor de cada uno, pero la realidad es que heredarán cosas buenas, otras no tan buenas y otras tantas serán de cosecha propia. Ellos no serán versiones vuestras en miniatura, sino que tendrán personalidad propia y la mostrarán desde bien pequeñitos. Educa a tus retoños lo mejor que puedas, quiérelos y acepta que no sean perfectos, porque tú tampoco lo eres.

 

P.D.: Si te ha gustado el post, no olvides dar a “me gusta”comentar o compartir. Si eres nuev@ por aquí, suscríbete! y te mantendré informad@ de las novedades del blog. Y recuerda que también me encontrarás en Twitter y Facebook.

Anuncios

12 comentarios en “Y que tenga tus ojos

  1. Ayyy 😯 me estas dando miedo con las rabietas, el mio tiene casi 2 años y ¡madre mia, qué carácter! Y es como dices, que tiene un helado (que es lo que mas le gusta del mundo) y se lo quieres subir para que pueda seguir comiendo…. acaba en el suelo y él llorando y dando manotazos 😧 ¡qué paciencia hay que tener!

    Le gusta a 1 persona

    • Supongo que cada niño es un mundo, pero el mío (eso lo dirán todos) es tremendo. No veas la que lió el sábado porque se cayeron cuatro gusanitos al suelo… La gente salía de las tiendas para ver de dónde salían los gritos 😞, intentando calmarlo me llevé un buen arañazo 😩

      Me gusta

  2. Es verdad todo lo que mencionas. desde las aspiraciones o anhelos hasta la realidad que termina siendo compleja como entretenida. Nuestros hijos son una proyeccion de lo que se ve y tambien de lo oculto. una vez nacidos seguimos marcando sus vidas. por eso ahora pienso: ahora entiendo cuando mi mami decia; la pagaras con tus hijos, cuando yo era chica y me mandaba una embarrada. jajajajajaj

    Le gusta a 1 persona

    • Te pasas todo el embarazo soñando cómo será, a quién se parecerá, que será de mayor… Puedes guiarlo, pero al final su personalidad estará compuesta por una mezcla de herencia, educación y diversas influencias externas… cómo será de mayor y en qué tipo de persona se convertirá sólo se sabrá con el tiempo.
      Gracias por comentar.

      Me gusta

    • Jajaja… a mí me pasa algo parecido, todos dicen que se parece a su padre pero cuando saca el “genio” resulta que es clavado a mí… ya podía haber heredado algo bueno mío… como mi capacidad de dormir 12 horas seguidas (así estaríamos todos mucho más descansados).
      Un beso!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s