Lo que nadie me contó sobre… el parto

La mayoría de las embarazadas hacemos lo mismo, nos pasamos horas y horas delante del ordenador buscando información de todo tipo: Consejos para que no nos salgan estrías, trucos para superar las nauseas, ideas para decorar la habitación del bebé y (esto era lo que más me gustaba a mí) las experiencias de otras madres recientes. Me metía en un montón de blogs, foros y en Youtube y me tiraba las horas muertas viendo videos y leyendo comentarios de otras madres e imaginaba cómo sería mi parto.

Unas semanas antes del parto, ya te has convertido en una experta: Sabes perfectamente qué tienes que llevar al hospital, conoces perfectamente las fases del parto, si eres valiente, habrás visto algún vídeo de un parto natural (confieso que sólo después de tener a bichillo he sido capaz de ver un vídeo entero sin cortarlo y aún así me da “cosilla”), sabes que va a doler (porque duele, no lo vamos a negar) pero llega un momento en el que tu único pensamiento es que salga ya de una puñetera vez.

En este post no pretendo contaros mi parto (si os interesa puedo escribir un post con mi experiencia) sino daros unos pequeños consejillos que os pueden ayudar ese día.

  • Si podéis, comed y bebed algo antes de ir al hospital. Yo comencé a tener contracciones cada cinco minutos a la hora de comer y de los nervios no pude dar ni un bocado. Cuando me pusieron la epidural a eso de las nueve de la noche y me dijeron que no podía comer ni beber nada hasta después del parto casi me da algo. El hambre se puede aguantar, pero la sed… Bichillo nació a las 11 de la mañana, así que me tiré aproximadamente 21 horas sin poder beber agua, solo me dejaron llevarme a la boca unas gasas empapadas en agua.
  • Aunque haya cafetería en el hospital, llevad un bocadillo y algo de bebida para el acompañante. Dependiendo de la hora a la que ingreséis, la cafetería del hospital puede estar cerrada. Cuando por fin estuve “cómodamente” instalada en la sala de dilatación, le dije a mi pareja que fuera a cenar. Pero la cafetería ya había cerrado. El hospital donde me atendieron es muy nuevo y no hay restaurantes y cafeterías alrededor, por lo que tuvo que coger el coche y acercarse al centro para comprar algo.
  • Aseguraos que tener a mano vuestro DNI y el del padre de la criatura y también toda la documentación del embarazo (cartilla de embarazo, análisis de sangre, ecografías…) por si os lo piden. Para hacer el ingreso, solo os pedirán la tarjeta sanitaria, pero mientras estáis en dilatación, la matrona irá rellenando todos los papeles y necesitarán los DNI (del padre y la madre), la cartilla de embarazada y puede que algún papel más. Como antes de ir a la sala de dilatación, me habían dado ya habitación en planta, las maletas junto con todo su contenido estaban allí; yo no me podía mover de la cama y mi pareja estaba intentando cenar en algún lugar fuera del hospital… moraleja, tened toda la documentación siempre a mano.
  • Después de llevar dos “maletones” al hospital (el tuyo y el del bebé), te darás cuenta que no te hace falta casi nada de lo que has llevado (si das a luz en un hospital de la seguridad social). Me encantan las listas, después de haber estudiado concienzudamente qué tenía que llevar al hospital, hice una lista de las cosas que tenía que llevar en la bolsa del hospital (si os apetece, escribiré un post de este tema en concreto). Al final sólo utilicé mi neceser de aseo, un par de gorritos para bichillo y un paquete de toallitas. No estoy diciendo que solo llevéis eso, pero creo que muchas de las cosas que llevamos “por si acaso” luego no nos sirven para nada.
  • Realizaos diariamente el masaje perineal con aceite de rosa mosqueta durante al menos seis semanas antes del parto. Vuestra matrona os explicará cómo hacer correctamente el masaje, mi consejo es que os ayude vuestra pareja, porque con una barriga de ocho meses es muy difícil hacerlo bien. Molesta un poco, pero esto hará que la zona se vuelva más elástica y puede llegar a evitar episiotomías innecesarias y posibles desgarros.
  • Y por último, ahorrad energía. Si habéis decidido que os pongan la epidural, descansad todo lo que podáis, el trabajo de parto es muy largo (sobre todo si sois primerizas) y necesitais toda la energía disponible para hacer los pujos. Yo me pensaba que bichillo saldría en cuatro pujos… y no, estuve en fase de expulsivo cuatro horas puja que te puja (al final me practicaron la maniobra de kristeller, utilizaron ventosa y me hicieron episiotomía. Vamos, el pack completo).

Sobre todo y este es mi último consejo, no tengáis miedo. Pensad que el parto es sólo un día en nuestra vida y que las partes malas o dolorosas se van difuminando con el paso del tiempo y al final queda el bonito recuerdo de la primera vez que ves a tu hijo y lo tomas entre tus brazos.

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2 comentarios en “Lo que nadie me contó sobre… el parto

  1. Muy cierto, la bolsa del hospital está sobrevalorada.
    Lo que tampoco nadie te dice es que sales de allá con los maletones, un bebé en brazos, bolsas de ropita, plantas, bombones y demás. ¡La salida es lo peor que recuerdo del hospital! Ah sí, y la sed, bien visto!

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